Los teléfonos celulares y las redes sociales nos están quemando el cerebro, nos están volviendo autómatas, nos están idiotizando.
¿No has sentido que empiezas a escrolear y no puedes parar? ¿Te ha pasado que agarras el celular antes de acostarte y eso que pensabas que iba a ser un ratito termina por quitarte el sueño?
Si te ha pasado, no es tu imaginación: es una realidad muy común en un mundo en el que dependemos cada vez más de los dispositivos y las “apps”.
El uso indiscriminado de redes sociales y teléfonos celulares está generando una sociedad de gente deprimida, ansiosa y con dificultades para concentrarse. Está produciendo problemas en la educación, trastornos alimenticios, especialmente en las mujeres, y nos está quitando el sueño.
Niñas, niños y adolescentes se están convirtiendo en unos freaks que ya no saben convivir entre ellos, ya no hablan entre sí durante el recreo, y hasta son incapaces de ligar cara a cara porque ya solo saben convivir a través de las redes sociales
Hay un dato que ilustra esto de forma alarmante: En EU, por ejemplo, solo el 32% de los estudiantes de preparatoria dice haber tenido alguna vez relaciones sexuales, mucho menos que en los años noventa. A diferencia de los millenals, que 37% tiene al menos una relación sexual por semana, sólo un 13% de la generación Z lo hace.
Algo todavía más alarmante quizás es que una tercera parte de los y las jóvenes de la Generación Z ha sostenido relaciones románticas con alguna aplicación de IA. ¿Se imaginan lo que eso significa?
En México, las personas de más de 16 años pasamos 7 horas y media diarias conectadas a internet en promedio. Casi un tercio del tiempo que estamos despiertos. ¿Te has puesto a pensar en la cantidad de tiempo de vida que estás perdiendo?
Y no debe ser muy distinto lo que ocurre con niños y adolescentes. No por otra cosa el 83% de los padres y madres han mostrado preocupación por el tiempo que sus hijos pasan frente a las pantallas.
Es por esto que el gobierno está buscando regular el uso de dispositivos y redes sociales, especialmente entre los menores de edad.
Ya más de la mitad de los países en el mundo jan puesto restricciones al uso del celular en las escuelas. En países como Francia, China y Brasil, las escuelas están completamente libres de celulares, por ejemplo.
Qué bueno que este tema también ha comenzado a discutirse aquí. Seguramente no faltará el desubicado que quiera acusar de censura. Pero la verdad es que este es un problema que tenemos que enfrentar de forma urgente.