Es verdad, los medios mienten. Lo vimos hace poco cuando se publicó esa entrevista apócrifa a Carlos Monsiváis diciendo mentiras sobre López Obrador. O cuando dijeron que el expresidente recibió dinero del narco en la campaña de 2006. Si, es cierto, los medios tramposamente presentan opiniones como si fueran información. Como cuando TV Azteca presentó la reforma al poder judicial como un “golpe de Estado”, cuando llevan a ocho columnas notas que en realidad son editoriales de un diario.
Sí, es verdad. Los medios muchas veces se refieren a hechos del pasado, como si estuviesen ocurriendo en el presente. Como cuando capturaron al “Mencho”, al difundir videos e imágenes caóticas de eventos de años pasados, o incluso creadas con IA. O cuando un video de un sismo de septiembre de 2022, en Michoacán, se presentó como noticia del sismo que hubo recientemente en Chiapas. O cuando se hizo pasar una marcha a la que convocó AMLO en 2022 por una de la “Generación Z”.
Sí, es cierto. Los medios muchas veces disfrazan la publicidad de contenido informativo. Como cuando TV Azteca transmite como noticia actividades de las empresas de Grupo Salinas. Sí, los medios permanentemente, promueven ataques, infundados, sin hacer valer el derecho de réplica.
Como audiencias, tenemos derechos y estos deben hacerse valer. Es una buena idea que cada medio deba tener a un defensor de las audiencias. El principal problema de los lineamientos es quién sería el último garante de que los derechos de las audiencias se respeten.
¿Puede una oficina que depende de la Presidencia de la República, como es la recientemente creada Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, ser la última instancia para determinar qué es verdadero y qué es falso o determinar que un derecho ha sido violado? ¡Desde luego que no! Si no hubieran abolido la autonomía de prácticamente todos los órganos constitucionales autónomos, quizás las cosas serían diferentes.
El problema es que la 4T ha dado ya varias muestras de que le cuesta aucocontenerse en el inmenso poder que hoy tiene. Es natural que haya preocupación frente a un mecanismo que podría darle al Poder Ejecutivo todavía más poder del que ha venido acumulando.