Todos sabemos que la propuesta de reforma electoral de Claudia Sheinbaum no va a pasar. La presidenta ha dicho que de todas formas presentaría su iniciativa para evidenciar a los partidos que se aferran a sus privilegios. Y entre esos partidos están los dos aliados de Morena: EL PT y el Partido Verde.
Yo no entiendo muy bien qué se puede ganar con eso de andar evidenciando a tus aliados, pero no es eso de lo que quiero hablar, sino de la columna que escribe este lunes en Milenio Viri Ríos, donde trata de explicarnos las razones de por qué Sheinbaum presenta una reforma electoral muerta. Y aunque Viri suele hacer análisis atinados, esta vez desatina por completo.
Según Viri, CSP presentó la reforma electoral “como señal de que la alianza Morena-Verde-PT ha terminado” y, según ella, ya no buscaría ir aliada con esos partidos, sino ganar la mayor cantidad de curules y no necesitar de sus aliados, el PT y el Verde.
Véase como se lo quiera ver, no hay manera de que a Morena le pudiera ni remotamente convenir perder su alianza con estos partidos. Hoy Morena tiene 236 diputados, pero junto con el PT y el Verde suma 364, es decir, el 73% de la Cámara.
Sí, es cierto que algunos diputados eran cuadros de Morena que fueron postulados por esos partidos. Aún así, es difícil que Morena sola pudiera ganar 300 diputados en 2026, con el desgaste que ya tiene.
La propia constitución le impide a un solo partido alcanzar la mayoría calificada. Lo más que puede tener un solo partido son 300 diputados. Lo dice el Artículo 54 de la constitución: “ningún partido podrá contar con más de 300 diputados por ambos principios”. Hoy, gracias a sus aliados, Morena tiene 364 diputados.
Alguna vez el PT y el Verde fueron simples rémoras que utilizaron a partidos más grandes para crecer, hoy eso ya no es tan cierto. Las cosas han cambiado y hoy son más complejas: Hoy esos partidos tienen fuerza política propia, presencia en el territorio y fuerza entre ciertos electorados.
Por dar algunos ejemplos, sin la fuerza del partido verde, Morena no hubiera ganado elecciones ni en Chiapas, ni en Quintana Roo ni en San Luis Potosí. Y basta ver las recientes elecciones para ver, por ejemplo, la fuerza que tiene el PT en Veracruz o en Oaxaca, y cómo hicieron sudar a Salomón Jara en la revocación de mandato promovida por este partido.
No es que esos partidos usen a Morena, Morena también los utiliza a ellos. Se trata de una alianza en beneficio de ambos.
¿Quién en su sano juicio podría pensar que es mejor tratar de ir solo a una elección para lograr obtener, como máximo 300 diputados? ¿Quién preferiría sacrificar lo que significa tener una mayoría calificada estable?
Por lo visto Viri Ríos lo cree. Ella piensa que, para aprobar las reformas que necesiten una mayoría constitucional (es decir, las que necesiten de 334 diputados), Morena podría negociar de forma individual con cada uno de ellos. Como si esas negociaciones fueran tan sencillas. ¿Y cómo se negociarían esos 34 votos? ¿Comprándolos como hizo Lula en su primer mandato y estuvo a punto de ser destituido de su cargo? ¿O amenazándolos con sus expedientes judiciales como a Yunes cada vez que necesite sus votos? Si la reforma judicial pasó por un solo voto de diferencia en el Senado, ¿cómo podría hacer Morena para conseguir 34 cada vez que los necesite?
Dice Viri que el modelo Mario Delgado, de triangular votos de Morena hacia el PT y el Verde fracasó. En realidad, hay que decir que ese modelo no es de Mario Delgado, lo inventó AMLO desde 2018. Pero, además, ¿desde qué punto de vista fracasó? Porque los números dicen otra cosa… Uno puede o no estar de acuerdo con las alianzas que ha hecho Morena, a uno puede o no gustarle el Partido Verde, pero esa alianza vaya que le ha reportado beneficios a Morena.
Ríos aventura que tratando de romper su alianza con el PT y el Partido Verde, Scheinbaum buscará “deshacerse de políticos corruptos con mayor rapidez y podrá purgar al partido gobernante de sus cuadros más tóxicos”. El argumento no se sostiene en lo más mínimo. ¿Cuál es la métrica que lleva a la analista a afirmar que dentro de estos partidos aliados hay más corruptos que en Morena?
Dudo sinceramente Claudia Sheinbaum esté buscando romper la alianza. Si acaso, lo que hará es tratar de cobrarles su voto en contra de esta reforma cuando, en un par de meses, tengan que sentarse a negociar los convenios de coalición del próximo año.
Tengo respeto por Viri, pero está equivocada en su análisis. Parafraseando a Groucho Marx, “he tenido una noche maravillosa. No ha sido esta”.
@HernanGomezB
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